lunes, 11 de junio de 2012

LA GRANJA DE LOS MEMBRILLOS

Latiendo muy poco, las cortesías.
Esas cortesías, que solías tenerle
a esas limitaciones de tu "yo".
Ese "yo" tan tuyo, que no era nadie.


No era nadie, ese "yo" tan tuyo,
sin esta simbiosis que te ofertaba mi mente.
No era nadie, ese "yo" tan tuyo,
sin el rechazo de mis miedos.


Latiendo muy poco, las cortesías
Que humanamente se te hacían cáncer.
Empezaste a justificar tus limitaciones.
Para perder toda elegancia.


Y la des prolijidad de la inexperiencia
Golpeaba tanto ese "yo", que se perdía en vos.
Limitando aun más, las justificaciones mías...
Que apuntando esta vez hacia lo efímero,
construyen teorías, magnificas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario