Balbuceando Cuantifiquemos el valor de la cobardía, ese valor, que llega en los momentos donde no se le paga con la "recompensa" que merece la valentía.
Cuantifiquemos el valor de la cobardía, que llega para esconder, prematuras verdades, para esconderlas detrás de "melodías" que toman mejor color en las noches frías. Para alborotar la "Baratija" de ideas, que adornan la psiquis de los desentendidos.
Cuantifiquemos el valor, para teorizar sus cualidades, mientras los doctrinarios del contexto desnudan, el fingido éxito, para contagiar la fiebre de sus convicciones (no tan convincentes). Con tan solo, una verdadera mirada audaz.
Y teorizan el valor, encuadrándolo en contextos, polarizando el mundo, para salpicar la boca de todos... Dándole diversos matices al color original...
Cuantifiquemos el valor, para darle a nuestros sentidos, la oportunidad de poder conocer, aunque sea la naturaleza de un color.
Y que nuestro sueño, llegue a educarse como sueño y tener la delicadeza, de nuestro corazón intacta, para no disfrazar intelectos.
Poder cuantificar "lo uno", CUALIFICANDOLO, sin mutarse los matices del color...
No hay comentarios:
Publicar un comentario