La traición ya no jugo aquí
Alquilo su habitación en París
Para concluida la fiesta poder reír
Y ser así, una reina más... de esas gigantes
Auto-relatos de un demonio y un Dios....
La fe de los huéspedes, que ahogan nuestra sed
La pared, el arte y el caer una y otra vez
La picara princesa, aguarda en silencio
Por el rezo agonizante de su amante
Que entre diamantes colgante
Adorna el mar, comprando placer
El frenético grito de auxilio, se escucha al nacer
Y luego roba historias fantásticas a suicidas
Ingeniando sus planes proyectando recetas necias
A la corteza terca de un falso amor
Para tener aun allí, en la silla
Al fiel espectador, manteniendo su vilo
Machacando así todo su fiel estilo
De honorable, sangre blue
El desvelo, y su pelo
Son el deseo del fin
El desvelo, y su pelo
Son el deseo de su silencio
La traición ya no jugo aquí
Alquilo su habitación en París
Para concluida la fiesta poder reír
Y ser así, una reina más... de esas gigantes
De las cuales entre elegantes
Muestran su tatuaje
Para seducir, e introducir
a nuevo rol en este film....
Ni virgencilla, ni diabla...
con nadie ya entabla el habla
Y en las caricias... solo ve....
Solo ve como todo sangra.
Sonriendo al miedo... por primera vez
Empuña en valentía la cobardía.Y dibuja suavemente, la peor de las ironías
En la cual, ella es su misteriosa pasión odiosa.
Y ha perdido ya más que su sostén...
Rociando su conflicto, en el derrame de placer
de ese placer de su desmadre...
Y su amen solo cuentan las cenizas
De estas sus historias de ayer.