martes, 27 de septiembre de 2011

Episodio VI

Tronando los acordes de un nuevo elemento... completando los artes de los gladiadores, cuando lloran en silencio, solo para ver como se acomoda el discurso de ese; el peor enemigo. Humo tras la luz, que alivia la ceguera de la derrota, que tan cantada nos muestra felices, felices, muy felices en el turno de nuestra escena.
La acción, la palabra, se alejan como el león del mar, sin chapotear, con audacia y prisa pero nunca mostrando su temor. Se van de aquí sin dejarnos poesías, sin dejarnos legados sobre los manjares, justo con la armonía de esta irresponsabilidad que es la que hoy inspira. 
Y las ceremonias del desacuerdo, tristemente, suenan como serenatas que apuntan al mismo oscuro final. Mientras atónitos, quedamos escuchando el discurso vulgar  de "otro tonto" que nos miente con la creciente falacia que lo emboba, y nos intenta convencer mostrando su chapa, mostrando su fama.
Y las facas de aquel circo Romano, se clavan en las entrañas del nuevo mundo, y la caja negra, de nuestro inconsciente es descuidada por la repetición de esa sangre brillante, y los "culos jugosos" que explotan uno tras otro, nos vuelven a tentar.
Teniendo en cuenta que hasta ayer tenia "mi Borges" en mi habitación, y hoy perdido entre el rembolso de los créditos y los tickes de compras, ya no tuve el valor para buscarlo y tropezar sobre mis revelaciones.
Así nos dan, así nos quiebran, que buen telón musical, nos invitan esos acordes tronados, para el vídeo clip de esta nueva escena...Cuantas satisfacciones de risas burlonas...

lunes, 5 de septiembre de 2011

Comisión-omisión? (mundo ahogadito)

Cantante en vela  sosteniendo la agonía
Cantando piedad, en inconscientes charlas del a dios
Renegando, diablos, dioses y las carcajadas de la melodía...

Ni mentira ni verdad, silencio empañando hogueras
y otro frió amanecer empapando de cáncer estos pulmones.
Respiraciones y ladridos, amaneciendo sin gritar!
Incoherencias que hoy reflejan tus caricias, en lagunas.

Poca armonía, en la suerte de estos versos,
poca suerte en los parciales infiernos de este Dios
que placer tas placer convertían lagrimas de sangre en placebo.

Y tras los años, en las sobras del alimento, encontraban la tranquilidad
de la conciencia en esa decencia que en apariencia tenia una lógica ideal.
La comisión, aun así comiento falacias
realizaba apologías del bien, saboreando la mitología de luces marchitas.
Y quizás ya no hay sobrios, quizás ya no nacen genios, quizás la igualdad
que pregonábamos entre miserias, ahoga las oportunidades
resaltando el oportunismo, sobre el romance.